Partitorium
Comentarios
Info
Multimedia
Staff / Contactos
Comunidades
···Myspace
···YouTube
···Purevolume
···Tagged
···Netlog
···Hi5
Sitios Amigos
···Bandas
···Amigos

Recomendamos
promoweb
Patrocinados
 
14/4/2010 - Hedor en el Sótano: La victoria de la aniquilación

Rosario. Fecha del evento: jueves 1 de abril de 2010.

¿Noche de ”jueves santo”? No en Rosario. Esa noche en el local de Mitre y Córdoba el odio, la muerte, la blasfemia y el satanismo se manifestaron en forma de música, como una garra estrangulando a un Cristo agonizante. Además de la inolvidable visita de los colombianos Hedor, pudimos apreciar las propuestas de muy buenas agrupaciones locales. A continuación, la bitácora de un histórico y maligno exterminio.

A las 23:30, Infernus iniciaba su set cargado de odio, satanismo y oscuridad épica. Los blackers comandados por Lord Oscurus se despacharon con un puñado de temas propios que incluyó “Culto al Pentagrama”, “Hechizos de Guerra”, “Sol Negro”, “Paisajes Oscuros” y “Poseído”. Sonaron potentes y malditos, cual horda luciferina clamando desafiante por el empalamiento del Nazareno.

Una vez que hubo pasado la medianoche, Espíritus Funestos efectuó su debut en vivo. Escupiendo con virulencia su orgullo satánico, este trío descargó sobre nosotros una tormenta de odio impulsada por un crudísimo black metal. Muchísima actitud a cargo de Genocidio Suicida (guitarra y voz), Mesmer (bajo) y Venomous (batería). Su set estuvo compuesto por piezas propias, algunas de ellas incluidas en su primer demo “Primera Manifestación”, aunque en vivo sonaron mucho mejor que en dicha grabación.
Más allá de la música y la imagen, un único adjetivo puede describir con precisión la esencia de este primer concierto de Espíritus Funestos: purificador. Jamás disminuyeron la intensidad. Durante 45 minutos vertieron estridentes bases sobre las cuales se apoyaban enfermas vocalizaciones. Quien sepa apreciar el arte del metal negro comprenderá que la llegada de Espíritus Funestos representa una nueva antorcha destinada a encender el fuego infernal que dejará la cruz hecha cenizas.

Terceros en la grilla se ubicaban los chicos de Tractor, quienes aportaron variedad tocando heavy/thrash con entusiasmo y calidad. Su repertorio estuvo conformado por canciones propias, algunas de ellas incluidas en su demo editado recientemente, como “Nada que decir (por quien morir)”. Tuvieron algunos inconvenientes sonoros al principio, que se fueron solucionando a medida que transcurría el show.

Antes del acto principal, Sin Piedad arremetió con su contundente thrash/death. Iniciaron su actuación con el tema indicado para esta jornada, “Falsa Religión”, sumándole luego “Agonizas”, “Blanca Esclavitud”, etc. En esta oportunidad su sonido fue impecable, pudiéndose distinguir cada arreglo y solo ejecutado por los músicos.
La sorpresa llegó por parte de uno de los covers, ya que por primera vez interpretaron “Roswell 47” de Hypocrisy, para algarabía de los headbangers que se agrupaban frente al escenario. Culminaron su performance con “The Pursuit of Vikings”, temazo de Amon Amarth que Sin Piedad acostumbra a tocar en directo.
El nivel alcanzado por Sin Piedad en la actualidad debería necesariamente coronarse con estas canciones plasmadas en un lanzamiento discográfico en un futuro cercano. Ojalá así sea.

Casi a las 3 a.m., Hedor pisó el escenario. La música ejecutada por el trío oriundo de Ibagué se hizo acreedora de los mayores calificativos. Las poco menos de 200 personas que nos encontrábamos en el recinto comenzamos a comprender que estábamos frente a una banda de primer nivel mundial. Simplemente devastador, asesino, death metal puro y brutal, surgido de un país de gran tradición extrema como es Colombia. Las influencias de Hedor pueden rastrearse en iconos del estilo como Morbid Angel, Deicide, Masacre, Hate Eternal, Immolation, Nile, etc., siendo Krisiun uno de sus referentes principales.
Las composiciones de Hedor abundan en violentas bases, cambios de ritmo, blast beats, elaborados solos, pasajes muy técnicos e incluso otros que llegan a ser épicos. Los músicos se lucen tanto en lo que se refiere a talento como a destreza. Alejandro Rodríguez (guitarra y voz) es quien lleva adelante la maquinaria de muerte llamada Hedor, además de ser el autor de las letras. En la retaguardia, el baterista Nelson Socha marca el ritmo con la pesadez, velocidad y habilidad indispensables para un grupo de estas características. Ellos dos son los miembros estables de Hedor, cuya formación se completa en esta gira con el eximio bajista Sergio Luis Nuñez Acosta.
Durante 40 minutos tocaron material que integra su último trabajo discográfico “Victory or Annihilation”, sonando así el tema-título de la placa, el instrumental “Supreme Governor” y “March Toward Horror”, entre otros. Rodríguez se comunicó fluidamente con la audiencia, que respondió con aplausos, puños en alto, haciendo los “cuernitos” y pogo. Los tres integrantes de Hedor demostraron un gran compromiso, coordinación y profesionalismo durante todo el recital. Una vez finalizado su set, la gente pedía que tocaran otra. Los colombianos cumplieron con el pedido e hicieron “The Battle of Ragnarok”.
El público quedó más que satisfecho y no era para menos. Podían verse los rostros de sorpresa y felicidad que ostentaban los músicos de bandas locales que estaban observando el devastador espectáculo, como algunos miembros de Dislexya, Biodroid, Saque y Distopía (quienes al día siguiente compartieron escenario con Hedor en Tucumán). Sobran las descripciones. Todo aquel que vio a Hedor o a cualquier banda de nivel semejante puede entender lo que se siente en estos casos.

Sin dudas fue un gran evento organizada por Ariel de Asesinos de Mentes. Es realmente un placer y un honor poder disfrutar de una fecha así en esta ciudad. Hedor dejó su marca, digno representante de la escena de esta región del continente, un verdadero orgullo sudamericano. No hubo absolutamente nada santo ese jueves en Rosario.

Por Pablo Skorupski
También en Corcel de Acero