Partitorium
Comentarios
Info
Multimedia
Staff / Contactos
Comunidades
···Myspace
···YouTube
···Purevolume
···Tagged
···Netlog
···Hi5
Sitios Amigos
···Bandas
···Amigos

Recomendamos
promoweb
Patrocinados
 
17/10/2007 - La voz del rock en Rosario: Glenn Hughes

Pocas veces en la vida uno tiene la oportunidad de estar frente a una verdadera leyenda, sea ésta de cualquier índole. La sensación que se apoderó de la gran cantidad de gente que se acercó la noche del miércoles al Willie Dixon fue la de estar frente a una figura legendaria, alguien que marcó a fuego su nombre en la historia de la música. Es que Glenn Hughes es una especie de leyenda viviente. Su nombre está ligado a agrupaciones tan importantes como son Deep Purple y Black Sabbath, sin contar su enorme cantidad de colaboraciones en otros proyectos. Actualmente su carrera brilla con luz propia y el “Music of the Divine Tour” lo trajo nuevamente a la Argentina.
   Ingresé al boliche minutos después de las 21 hs. cuando Maley iniciaba su set. Fueron los únicos teloneros, ya que finalmente Eidyllion no formó parte del programa. Sonaron muy bien y ajustados, mostrando su característico power metal melódico al estilo europeo. Hicieron un puñado de composiciones propias y un cover de Hammerfall. Fueron 30 minutos en los cuales Maley demostró una vez más estar a la altura de los grandes acontecimientos.
   A las 22:30, la espera llegaba a su fin. Glenn Hughes y su banda pisaron las tablas y el público les dio una calurosa bienvenida. El inicio fue inmejorable con “Stormbringer” y “Might Just Take Your Life”, clásicos de Deep Purple que fueron muy coreados y aplaudidos. Luego llegaría el turno de los temas que forman parte de su repertorio solista, inclinándose por canciones de sus dos últimos discos: “Soul Mover” (2005) y “Music for the Divine” (2006). Así sonaron “You Got Soul” y “Don’t Let me Bleed”, entre otras, en donde pudimos apreciar los diferentes matices que este inglés le da a su voz, así como también el talento y destreza que ostenta para tocar el bajo, en refinadas piezas que oscilan entre el hard rock, el funk y el soul. Glenn se mostró de muy buen humor y en excelente forma física; siempre comunicativo y agradecido con el público, se lo veía sonriente mientras presentaba cada canción y exponía su costado espiritual. Los músicos que lo acompañan no se quedaron atrás: el guitarrista sueco JJ Marsh desplegó prolijidad, talento y virtuosismo en dosis justas, Ed Roth cumplió con su labor en teclados y hammond, mientras que el moreno baterista Stephen Stevens hizo olvidar a los que esperaban a Chad Smith (Red Hot Chili Peppers) tras los parches.
   Cuando el concierto se acercaba a su fin, Glenn se despachó con “Stepping on” y la estremecedora “You Keep on Moving”, dedicada al fallecido Tommy Bollin (guitarrista de Deep Purple en el disco “Come Taste the Band”). Atrás habían quedado momentos memorables, como cuando hicieron una extensa versión de “Mistreated” (15 minutos aproximadamente). Era el turno de los bises; primero fue “Soul Mover”, y como broche de oro llegó el esperado “Burn”. Ovación y despedida.

   La gente se fue más que satisfecha, después de casi 2 horas de un show impecable, en el cual confluyeron distintas generaciones e incluso distintos tipos de público, ya que había metaleros, rockers, músicos, bluseros y amantes de la música en general. Fue una de esas fechas que no se olvidarán fácilmente. “La voz del rock” demostró que, a pesar del paso del tiempo, sigue vigente y con ganas de seguir mostrándole al mundo su arte.

 

Por Pablo Skorupski para Partitorium.